Mercados navideños, el origen de esta tradición europea

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La Navidad trae consigo un montón de tradiciones. Una de ellas son los mercados navideños. Las casetas con diferentes dulces, comidas, bebidas y artículos navideños son una de las paradas obligatorias de la temporada en gran parte de Europa.

Mercados navideños: su historia

El origen de los mercados navideños está en la Alta Edad Media en centroeuropa. Los países de habla germana contaban con mercados al aire libre que duraban uno o dos días y servían para que las familias pudieran hacerse con todo lo necesario para pasar el invierno.

Con el tiempo, aparecieron otras casetas con productos relacionados con la temporada navideña. Así, los mercados navideños surgieron mucho antes incluso de la celebración de la Navidad como la conocemos hoy. A partir del siglo XIV en Alemania surgieron los primeros mercadillos navideños en Munich y Bautzen.

Hoy en día todas las ciudades de habla alemana cuentan, mínimo, con un mercadillo navideño. Por lo general estos mercadillos operan durante las cuatro semanas del Advenimiento (las cuatro semanas previas a la Navidad). Los mercadillos actuales cuentan, además de casetas, con toda una serie de actividades. Desde la tradicional natividad hasta los coros, carruseles y bailes populares son los elementos esenciales de estos mercadillos de temporada.

Mercadillos navideños en Europa

Como comentamos, Alemania, Austria y Suiza son los países con más larga tradición en mercadillos navideños. Sin embargo, no podemos ignorar que hoy es una tradición europea por antonomasia.

Colonia

La ciudad alemana se viste de fiesta cada Navidad con un mercadillo muy especial. Markt der Engel es un mercado mágico con luces parpadeantes, ángeles y casetas. Nikolausdorf (el pueblo de San Nicolás) cuenta la historia de San Nicolás y es una de las mayores atracciones para los niños.

Todas estas actividades quedan enmarcadas con la famosa Catedral de Colonia de fondo. También hay actividades alternativas como pistas de patinaje, mercados dedicados a los gnomos y otros con historias marítimas.

Zagreb

Fuera del circuito germano el mercadillo más destacado y mejor valorado es el de Zagreb. La ciudad apostó por ofrecer no solo la mejor comida local, sino también un gran número de espectáculos musicales en vivo. Zagreb se llena de música festiva, luces de colores y áreas de juegos para niños. Esta apuesta dio como resultado que el mercadillo de Zagreb fuese nombrado el mejor mercadillo navideño durante cuatro años seguidos.

La plaza de Ban Jelačić es el corazón del casco antiguo y donde se originaron los primeros mercadillos. El resto de calles de la ciudad también ofrecen comidas y actividades navideñas. Además, el resto de plazas de la ciudad cuentan con pequeños mercadillos que no se quedan atrás en imaginación y decoración.

Dresden

En la ciudad destaca el antiguo mercado navideño de Striezelmarkt. Para muchos este mercado es el más auténtico de Alemania. Cuenta con 250 casetas en las que se venden artesanías como el cascanueces, pirámides de velas navideñas, Räuchermänner (quemadores de incienso con “hombres fumando”) y arcos.

El nombre del mercado se debe a una torta tradicional navideña, hoy conocida como Christstollen. Desde 1994 el segundo fin de semana del Advenimiento se hornea un Christstollen gigante que después se comparte entre los visitantes del mercado.

Salzburgo

Uno de los mercadillos más jóvenes de centroeuropa pero con un encanto incomparable es el de Salzburgo. La ciudad contó con otros mercados de invierno durante la Edad Media, pero el mercadillo navideño como tal data de 1974.

El Perchtenlauf del 21 de diciembre es una de las tradiciones que caracteriza los mercados de Salzburgo. Se trata de un desfile de “bestias” mitad humanas, mitad animales que se pasean por la ciudad con máscaras creadas por artesanos locales. Se trata de una tradición pagana que la ciudad sigue practicando cada temporada navideña.

Viena

La ciudad de Viena cuenta con 20 mercadillos, de los cuales destaca el de Rathausplatz cerca del ayuntamiento. Se celebra desde 1975 y cuenta con 150 casetas. Sus ceremonias por el Advenimiento es una de sus mayores atractivos y, si bien cierra el 25 de diciembre, su majestuoso árbol de Navidad queda encendido hasta el 6 de enero.

Zurich

En la estación de trenes Hauptbahnhofde la ciudad Suiza se dan cita 150 casetas con vino caliente, artesanías y comidas tradicionales. El 6 de diciembre es una de las fechas más especiales de este mercado, en el que se hace presente para los niños Samichlaus, la versión suiza de Santa.

Mercadillos de Navidad en España

En España también se adoptó esta tradición y cada vez tiene más fuerza y presencia en ciudades como Madrid, Sevilla o Bilbao

Plaza Mayor, Madrid

Las 100 casetas de la Plaza Mayor de Madrid ya son un clásico de la temporada. La ciudad abre la temporada navideña con este mercadillo que nada tiene que envidiar a los del resto de Europa. Luces, dulces, pero sobre todo artículos navideños divertidos son la característica de este mercado.

Mercado Navideño de Artesanía, Sevilla

Uno de los referentes españoles es este mercadillo que se ubica frente al ayuntamiento cada navidad. Sus casetas albergan las mejores artesanías del país con materiales tan sofisticados como cerámica, madera, cuero ; además de joyería de alta calidad.

Feria de Santa Lucía, Barcelona

La Feria de Santa Lucía es uno de los mercados más emblemáticos en España. Nacido en 1786, su larga trayectoria hace que sea una tradición navideña más. Cuenta con 300 casetas que se ubican frente a la Iglesia de Santa Lucía. En ellas se llevan a cabo las tradiciones catalanas del “caganer” o el “Tió de Nadal”, así como artesanías y juguetes de todo tipo.

La Navidad no sería lo mismo sin las natividades, canciones, bailes y mercadillos. Por eso también hay una gran demanda de actividades alternativas como el Poblado de Papá Noel, con el que niños y adultos pueden seguir reviviendo las tradiciones y magia de Navidad.

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